Campamento LA VID - 1ª quincena Julio | QUIÉNES SOMOS
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QUIÉNES SOMOS

¿Quiéres conocernos?


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Cada sección dispondrá de un coordinador de campamento (función realizada por PP. Agustinos), un coordinador para cada Curso (función realizada por profesores de los Colegios que participan) y un monitor por cada 10 niños, realizando actividades acordes con la edad

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El campamento tiene lugar en las instalaciones propias del monasterio de Santa María de la Vid, ubicado el la localidad burgalesa de la Vid.

Este monasterio está completamente equipado para desarrollar las actividades tradicionales de los campamentos. Además permite tanto el alojamiento en albergue como el alojamiento en tiendas.

Los acampados más pequeños se alojan en el albergue del monasterio mientras que los más mayores, se alojan en tiendas de campaña que son frecuentemente renovadas.

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EL ALBERGUE

Los acampados más pequeños, de 3º y 4º de Primaria se alojan en el albergue del monasterio en habitaciones para 6 u 8 personas equipadas con literas.

LA ZONA DE ACAMPADA

Los más mayores se divide en dos secciones bien diferenciadas. Por un lado está la zona de los acampados de 5º y 6º de Primaria y en otra zona los acampados de la ESO.

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LA PISCINA

Durante las jornadas en la piscina, existe un socorrista para la vigilancia de los acampados. El resto del tiempo, la instalación permanecerá cerrada.

LAS COCINAS

Cuidamos de manera muy estricta este servicio, elaborando menús sanos y acordes a la edad de los acampados.

El comedor del campamento está gestionado por ALCESA la misma compañía que lleva trabajando en las casas agustinas, incluyendo los colegios, desde hace muchos años. ALCESA cumple las condiciones del certificado de calidad ISO 9001:2000 y tiene una gran experiencia en la preparación de menús orientados a la infancia.

Para el campamento de este año, ALCESA ha preparado un menú detallado en el que se cubren las comidas de los acampados durante todo el campamento. Este menú está disponible en formato PDF y puede descargarlo desde aquí: Menú.

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En torno al año 1140 Sancho Ansúrez y Domingo Gómez de Campdespina, dos nobles castellanos, que habían profesado en la abadía francesa de San Martín de Laón regresaron a Castilla en donde fundaron las dos primeras abadías premonstratenses españolas. Sancho Ansúrez, con la eficaz ayuda de su poderosa familia, fundó el monasterio de Santa María de Retuerta y Domingo Gómez de Campdespina el de Santa María de Monte Sacro, situado en la orilla derecha del Duero a unos dos kilómetros del emplazamiento actual del monasterio. Pocos años depués, en 1152, Alfonso VII confirmaba a la Iglesia de Santa María de Monte Sacro, a su abad Domingo y a sus sucesores la propiedad de “illo loco qui vocatur Vide”, poniendo como condición que “ibi sub beati Augustini regula commorantes abbatiam constituatis”. Las obras de construcción de la primitiva abadía duraron seis o siete años, según recoge alguna de las crónicas premonstratenses que se conservan en el archivo del monasterio, lo que permite suponer que alrededor de 1160 la comunidad de Monte Sacro se había instalado ya en el nuevo monasterio vitense.

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El primitivo monasterio, edificado según los cánones del románico, se vio favorecido desde su fundación por la protección de los monarcas castellanos Alfonso VII, Alfonso VIII y sus inmediatos sucesores. En 1288 Sancho IV concedió a la comunidad premonstratense los medio necesarios para renovar y ampliar el monasterio, adecuando las primeras construcciones a las necesidades de la abadía, de la que dependían entonces otras quince y que poseía ya un patrimonio territorial importante. Los siglos medievales vieron alternar el románico con el gótico; los abades extendieron su poder más allá de los muros del monasterio, convirtiéndose en auténticos señores feudales, rectores en lo espiritual y en lo temporal de los canónigos y de sus vasallos.

Al llegar el siglo XVI se inició otro capítulo de la historia del monasterio. Don Íñigo López de Mendoza, miembro de la familia condal de Miranda, consiguió en 1516 que el papa le concediese el nombramiento de abad comendatario. El deseo de convertir la abadía en el panteón de su familia, le llevó a proyectar y ejecutar profundos cambios en el edificio monástico. Se levantó entonces un nuevo claustro, sustituto del anterior románico, y se construyó la actual iglesia. Además, Don Íñigo se preocupó de la reforma religiosa de los canónigos vitenses, suprimiendo la perpetuidad en el gobierno de los abades que a partir de entonces fueron trienales.

Durante los siglos XVII y XVIII el monasterio se completó hasta adquirir las proporciones que hoy conserva. En esos doscientos años se construyeron nuevos claustros, tres cuerpos de la Iglesia, el coro, el refectorio y, finalmente, en 1798, la impresionante biblioteca. Treinta y siete años después las leyes desamortizadoras de 1835 ponían punto final a la presencia premonstratense. Terminaban bruscamente setecientos años de fecunda historia.

Tras treinta años de desolación y abandono, durante los cuales el monasterio se vio sometido a un auténtico espolio perdiendo los fondos seculares de su biblioteca y gran parte de las numerosas obras de arte conservadas por la comunidad premonstratense, la abadía fue adquirida por la Provincia de Filipinas de la Orden de San Agustín, que la destinó a casa de estudio y formación de sus religiosos. De la Vid salieron centenares de misioneros que realizaron una tarea apostólica grandiosa en Filipinas, donde fundaron y administraron pueblos, parroquias, iglesias, capellanías, escuelas, colegios y una universidad.

De la Provincia de Filipinas nació, en 1926, la Provincia Agustiniana de España, a la que se adjudicó, junto a otras casas, el monasterio de la Vid como centro de formación y estudio de la nueva Provincia. En la actualidad la antigua abadía, que continúa desarrollado una intensa labor cultural desde la Biblioteca, el Archivo y el Museo, se ha convertido en la sede del Noviciado Interprovincial de los Agustinos españoles y ha abierto sus puertas como centro de espiritualidad, no sólo al servicio de los religiosos, sino de todos aquellos que desean encontrarse con el Señor y con María, reina de la Vid, en el silencio, la paz y la convivencia con la Comunidad Agustiniana.

La IGLESIA actual comenzó a construirse en 1522 bajo la dirección de los maestros Sebastíán de Oria, Pedro de Rasines y Juan de Vallejo; y fue costeada a partes iguales por el cardenal Mendoza y por su hermano el conde de Miranda. Conserva la bellísima imagen gótica de Santa María de la Vid, esculpida a finales de siglo XIII y que preside la capilla mayor desde un espléndido retablo renacentista, obra del entallador Antonio de Elejalde, ornado con pinturas napolitanas firmadas entre 1590 y 1592 por los artistas Fabrizio de Santa Fede, Domenico Nicenio, Wensel Cobergher, Giambatista Cavagna y Girolamo Imperatore. De la misma época son las rejas que dividen la iglesia, obra del oxomense Juan Rodríguez.

Avanzado el siglo XVII se realizaron los retablos laterales, los púlpitos y las esculturas situadas en las trompas de la cúpula. Ya en el siglo XVIII se culmina la iglesia con la construcción, entre 1723 y 1737, de los últimos tres cuerpos, el coro alto y la espadaña, en donde intervinieron varios arquitectos, destacando entre todos el trasmerano Diego de Horna.

En el fondo de la iglesia está situado el CORO donde la comunidad religiosa continúa hoy en día celebrando la liturgia. La sillería coral, obra de los maestros Antonio y Pedro de Quintana, realizada en 1665, es una obra de nogal concebida en dos pisos con 58 sitiales separados por columnas salomónicas. Las misericordias tienen motivos florales, zoológicos y elementos de la heráldica propia del monasterio. La silla del abad y la del piso inferior destacan sobre el resto del conjunto. En el sitial inferior, dentro de un marco acodillado, se encuentra un relieve representando la imposición del escapulario a San Norberto. En el respaldo abacial se situó una hornacina, flanqueada por tres pares de columnas salomónicas, que alberga una talla de San Norberto transformada en San Agustín desde 1865.

EL CLAUSTRO comenzó a construirse en 1517 ocupando el espacio del anterior claustro románico. De planta cuadrangular presenta dos pisos con siete tramos en cada panda. El bajo conserva gran parte de la estructura efectuada durante el siglo XVI , probablemente de forma simultánea a la capilla mayor. Las pandas están cubiertas con bóvedas estrelladas muy planas de amplias claves cuyos nervios descansan en cabezas de serafines. El segundo piso se levantó de nueva planta en la segunda mitad del siglo XVIII sustituyendo al construido en el siglo XVI. Al exterior se abren siete ventanales formados por arcos de medio punto flanqueados por columnas y retropilastras jónicas. En las enjutas de los arcos se situó un amplio repertorio ornamental.

En el claustro bajo, se conserva la fachada de la primitiva SALA CAPITULAR realizada en la segunda mitad del siglo XII. El tipo de arquería y la calidad escultórica de los capiteles permiten relacionarla con las magníficas salas capitulares de El Burgo de Osma o San Pedro de Soria.

LA SACRISTIA, encargada por el abad Bernardo de León al maestro de cantería Juan de la Verde en 1625, es una gran estancia rectangular de tres tramos cuyos muros aparecen recorridos en el tercio superior por una cornisa moldurada, reforzándose en los ángulos con pilastras. La cubierta se resuelve mediante bóvedas de cañón con lunetos. Los vanos termales permanecen ciegos y reciben la habitual decoración en yeso de un círculo flanqueado por triángulos. Es un ámbito de amplias dimensiones, en el que contrasta la sobriedad de los muros con el tratamiento formal desplegado en las cubiertas.

El efecto de grandiosidad de la sala queda subrayado por la doble cajonería de nogal dispuesta en los lados menores del rectángulo, obra del siglo XVII y por la mesa central realizada un siglo después. La decoración se completa con doce lienzos representando a los apóstoles, obra de la escuela napolitana del siglo XVI, donados al monasterio por don Juan de Zúñiga, primer duque de Peñaranda.

LA BIBLIOTECA, fue la última gran obra arquitectónica de la comunidad premonstratense. Situada encima del refectorio, se accede a ella a través de una puerta monumental situada en un vestíbulo cubierto por una bóveda rebajada. Traspasado el ingreso nos encontramos con una sala rectangular (32×7 metros), cubierta por bóveda de cañón de siete cuerpos con lunetos en los que se abren los ventanales que iluminan el local. La bóveda está decorada con símbolos abaciales propios del monasterio, rodeados de coronas formadas por palmas; en el centro, sobre fondo de rayos, el Espíritu Santo en forma de paloma simboliza la sabiduría divina a la cual está dedicada la biblioteca. Al fondo, presidiendo el conjunto, un lienzo de la Inmaculada flanqueado por pilastras jónicas y rematado por un frontón semicircular. Rodeando el salón se distribuye una rica estantería neoclásica que se adapta a la estructura arquitectónica y se distribuye en dos niveles a los que se accede por medio de cuatro escaleras interiores. Cuando el asombrado visitante da la vuelta para abandonar la biblioteca percibe que el lugar por donde hizo su entrada no se parece en nada al vestíbulo anterior; el frontón semicircular se ha transformado en un vano paladino sustentado por pilastras jónicas pareadas y adornado con jarrones que se cubre con un arco casi triunfal. Con ello se ha revitalizado el interior en contraste con la sencillez exterior. se ha primado el ámbito privado al que acceden los iniciados a la sabiduría.

El REFECTORIO, construido a mediados del siglo XVIII en el espacio que ocupaban la cocina y el comedor medieval, es una gran sala rectangular que consta de cinco tramos cubiertos con Monasterio2bóvedas de arista articuladas a través de arcos de medio punto y claves ornamentadas con símbolos propios del monasterio y sus abades. Conserva el púlpito de piedra, al que se accede por una escalera disimulada en el muro, donde se realizaban las lecturas que tradicionalmente acompañaban las comidas de los religiosos. Está presidido por un gran lienzo en el que se representa la Santa Cena, obra de la escuela romana del siglo XVIII.

EL CLAUSTRO INTERIOR mantiene muy bien conservada su arquitectura. La parte baja, realizada en el siglo XVI, tenía en origen abiertos sus grandes arcos, a finales del siglo XVIII fueron cerrados por la obra actual que recrea, en piedra, modelos empleados en el coronamiento de rejas de esta etapa. Parece ser una transposición de las celosías que durante el tardogótico y el renacimiento cerraban las arquerías de los claustros.

El piso superior se levantó de nueva planta durante la segunda mitad del siglo XVIII. Es una obra de notable calidad en el que el excelente trabajo del material pétreo, la simetría, la riqueza y corrección con que fue empleado el repertorio clásico, se unen a su delicada concepción estilística, equilibradas proporciones y a una sabia búsqueda de efectos plásticos y lumínicos.

El claustro acoge un cuidado jardín con un pozo central a modo de pequeño oasis dentro del conjunto monástico que se convierte en remanso de paz y tranquilidad. Su detenida contemplación y disfrute permite apreciar la armónica integración entre naturaleza y arquitectura, así como gozar de algunas de las más bellas perspectivas de la iglesia. Todo ello transmite al visitante la impresión de encontrarse en el núcleo del monasterio donde, por unos instantes, nuestro acelerado ritmo de vida se detiene adentrándonos en una nueva dimensión temporal. El conjunto exterior de la Iglesia destaca por la sensación de firmeza y seguridad. El ABSIDE, grueso y macizo, está decorado con sencillez y gracia con los escudos de la casa condal de Miranda que contribuyó decisivamente en la edificación.

La ESPADAÑA, en su género, es una de las obras fundamentales del barroco castellano. Construida en el primer tercio del siglo XVIII bajo la dirección de los maestros Domingo de Izaguirre y Diego de Horna, sustituye a la anterior portada gótica. La parte inferior, presidida por una imagen de Santa María de la Vid, se desarrolla bajo un arco triunfal de medio punto flanqueado por pilastras corintias, en cuyo interior se disponen, a modo de retablo, dos cuerpos sustentados por columnas. La parte superior, a la que con propiedad podemos llamar espadaña, esta formada por tres cuerpos de altura decreciente que adoptan un ritmo piramidal, apoyados sobre un amplio zócalo en el que se sitúa un gran óculo para iluminar el coro a cuyos lados se labraron sendos escudos de la casa ducal de Peñaranda.

Aunque todo el monasterio puede considerarse un Museo, en 1992 se acondicionó la antigua despensa, obra arquitectónica del siglo XVIII, como museo específico dentro del monasterio. Se trata de una gran sala rectangular cruzada en sentido longitudinal por tres arcos de medio punto, en la que se ha introducido una estructura metálica que conforma una segunda planta sin alterar en ningún momento el diseño original del edificio.

En la actualidad desarrolla una intensa labor cultural desde la Biblioteca, Archivo y Museo y es también un centro de espiritualidad en rápido crecimiento. Son muchas las personas que acuden a su hospedería para disfrutar de paz y sosiego (http://www.monasteriodelavid.org), con la oportunidad de compartir la oración litúrgica junto a la comunidad de agustinos. El amplio terreno y las instalaciones permiten también mantener en la finca diversos campamentos juveniles durante los meses de verano.


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I. FUNDACIÓN DE LA ORDEN EN 1244

El 16 de diciembre de 1243, el papa Inocencio IV emitió la bula Incumbit nobis invitando a varias comunidades eremíticas de Toscana a que se unieran en una sola orden religiosa con la Regla y forma de vida de san Agustín. En marzo de 1244, los ermitaños tuvieron el capítulo de fundación en Roma bajo la dirección del cardenal Ricardo degli Annibaldi y se llevó a cabo la unión. Así comenzó la historia de la Orden de San Agustín.
El Papa ordenó a los ermitaños toscanos que eligieran un prior general y que formalizaran unas constituciones. Desde entonces la nueva familia religiosa se denominó Orden de Ermitaños de San Agustín, hasta que, en los años posteriores al Concilio Vaticano II, cambió su nombre por el más acertado de Orden de San Agustín.

II. VÍNCULO CON EL MONACATO DE SAN AGUSTÍN

La tradición monástica aceptada por los eremitas en 1244 tiene sus más tempranas raíces inmediatamente después de la conversión de S. Agustín en Milán, cuando él y algunos de sus amigos regresaron a su nativa Tagaste, abandonaron sus posesiones y comenzaron una vida de oración y estudio como “siervos de Dios”.

Ordenado sacerdote en el 391, Agustín consiguió un huerto en Hipona donde mandó construir un monasterio para su comunidad de hermanos. Más tarsanAgustinde escribió la Regla, inspirada en la comunidad cristiana de Jerusalén.

Cuando le consagraron obispo de Hipona eligió residir en su casa episcopal, pero continuando la vida comunitaria con su clero. Más tarde erigieron, dentro de la ciudad, un monasterio para mujeres, constituyendo así tres formas de vida religiosa agustiniana: masculina, que abarca religiosos laicos y clérigos, y la femenina.

El ideal agustiniano se extendió a otras partes de África. Algunos de los hermanos fueron ordenados obispos y llevaron su anterior monacato a otras iglesias locales. En el siglo V había aproximadamente 35 monasterios en África inspirados en la vida agustiniana.

Entre los años 430 y 570 fue introducido este estilo de vida en Europa por los monjes que huían de la persecución de los vándalos. Hacia el 440 Quodvultdeus de Cartago la llevó a Italia, cerca de Nápoles. En el 502 san Fulgencio de Ruspe llegó a Cerdeña. Donato y otros veinte monjes la introdujeron en el sur de España por el 570, y es posible que algunos monjes llegaran a Francia.

La abundancia de antiguos manuscritos de la Regla de san Agustín muestran un constante interés por ella durante la edad Media. No obstante esto, quedó ensombrecida durante más de tres siglos por otras reglas, particularmente la de san Benito. La Regla de san Agustín aparece nuevamente puesta en práctica en el siglo XI en Europa como base para la reforma de monasterios y capítulos catedralicios. Fue adoptada por los canónigos regulares de la abadía de San Víctor de París, los Premonstratenses y los Canónigos de Letrán.

III. CRECIMIENTO DE LA ORDEN EN 1256

Un ulterior desarrollo se produjo el 9 de abril de 1256 con la bula Licet Ecclesiae catholicae del papa Alejandro IV. El Papa confirmó la unión de los Ermitaños del Beato Juan Bueno (Regla de san Agustín, 1225), los Ermitaños de San Guillermo (Regla de san Benito), los Ermitaños de Brettino (Regla de san Agustín, 1228), los Ermitaños del Monte Favale (Regla de san Benito), y otras congregaciones más pequeñas con los Ermitaños Toscanos, dentro de “una profesión y regular observancia de la Orden de Ermitaños de san Agustín”.

La Gran Unión se llevó a cabo en el convento romano de la fundación toscana de Santa María del Popolo, nuevamente bajo la dirección del cardenal Annibaldi, con delegados que vinieron de cada convento. Lanfranco de Septala, anterior superior de los Ermitaños de Juan Bueno, fue el primer prior general de la Orden, que abarcaba 180 casas religiosas en Italia, Austria, Alemania, Suiza, Países Bajos, Francia, España, Portugal, Hungría, Bohemia e Inglaterra.

La Unión de 1256 fue un paso importante en la reforma de la vida religiosa de la Iglesia. Por ello el Papa intentó poner fin a la confusión que se originaba por el excesivo número de pequeños grupos religiosos y canalizar sus fuerzas espirituales en un apostolado de predicación y cuidado pastoral en las ciudades de Europa. Los Agustinos ocuparon su lugar como frailes mendicantes junto a los Dominicos, los Franciscanos, y, poco después, los Carmelitas.

El Movimiento mendicante del siglo XIII fue una respuesta revolucionaria a una situación también revolucionaria. La unidad de la Iglesia estaba amenazada otra vez por la herejía. Nuevos retos surgieron por los cambios sociales y económicos en la sociedad. Los frailes fueron enviados directamente a los centros de desarrollo comercial para predicar y llevar la espiritualidad evangélica al pueblo.

De esta manera, la identidad espiritual de la Orden tuvo dos fundamentos. El primero en la persona de san Agustín de quien recibió sus ideas sobre la vida religiosa, especialmente la importancia de la búsqueda interior de Dios y de la vida común. La segunda fue el Movimiento mendicante por el que la Orden de San Agustín llega a ser una fraternidad apostólica.

El 23 de noviembre de 1926, la Santa Sede dio la aprobación a la fundación de la Nueva Provincia de la Orden de San Agustín denominada, La Provincia Agustiniana del Santísimo Nombre de Jesús de España (OSA-PROVINCIA DE ESPAÑA), que fue fundada el 11 de septiembre de 1926. Tanto el Monasterio como los PP. AGUSTINOS que participamos en este campamento pertenecemos a esta Provincia de la Orden.


ARANDA DE DUERO:

plano(Población a 20,5 Km. de La Vid). Capital de la comarca de la Ribera del Duero en Castilla y León. La ciudad acoge la sede del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.) Lechazo de Castilla y León y la sede central de las multinacionales Grupo Leche Pascual y Glaxo Wellcome (GlaxoSmithKline). Y además de producir vinos de la D.O. Ribera del Duero, es la única localidad de Castilla y León que produce cava con denominación de origen. Históricamente es conocida por haberse celebrado en 1473 el Concilio de Aranda, con presencia de la todavía princesa Isabel I de Castilla. También por el Plano de Aranda, realizado en 1501, siendo el mapa urbano más antiguo de España y el documento cartográfico más antiguo del Archivo General de Simancas, en el cual se basaron para el desarrollo de las ciudades del Nuevo Mundo recién descubierto por la Corona de Castilla.   En el plano turístico es especialmente conocida por la calidad de sus vinos D.O. Ribera del Duero. De su patrimonio arquitectónico destacan las Iglesias de Santa María la Real y San Juan, el Santuario de San Pedro Regalado, la Iglesia de San Nicolás de Bari, los 7 km. de Bodegas Subterráneas construidas entre los siglos XII y XVIII, que se encuentran en el subsuelo del casco antiguo de la ciudad y el Palacio de los Berdugo en el que se hospedó Napoleón en 1808. También es de interés la cercana ciudad romana de Clunia Sulpicia. La Semana Santa de Aranda está declarada de “Interés Turístico Regional”.

PEÑARANDA DE DUERO:

(Población a 7,9 Km. de La Vid).  Contrasta su pequeño tamaño y población con su gran conjunto monumental, por lo que se ha convertido en una importante población de turismo cultural en el sur de Burgos. Peñaranda es un municipio espectacular en el que merece visitar el palacio de los condes de Zúñiga, la Colegiata, el torreón del castillo que aloja un museo dedicado a las fortalezas medievales y la botica.

 

CALERUEGA:

(Población a 25,5 Km. de La Vid). Municipio que vio nacer a Santo Domingo de Guzmán en el año 1170. Desde la plaza de Caleruega se pueden observar los distintos edificios religiosos que la rodean. Los dos conventos se encuentran en uno de los lados, el de frailes acoge el torreón de los Guzmanes, que sería parte de la muralla del municipio (s.XI). El monasterio de las monjas posee un claustro que a pesar de las reformas del siglo XVIII, conserva los fustes, capiteles y arcos románicos. De frente, formando ángulo con la fechada conventual se encuentra la iglesia del siglo XVI. Desde la sacristía se desciende a la cripta en donde aparece el pozo que surgió excavando el lugar en donde nació el Santo.

 

SANTO DOMINGO DE SILOS:

(Población a 44,2 Km. de La Vid).  Desde Caleruega y después de pasar por el impresionante desfiladero de la Tecla, el itinerario acaba en Santo Domingo de Silos. El monasterio acoge a monjes benedictinos que a lo largo de la historia han mantenido la abadía como centro espiritual, artístico e intelectual. Su principal baluarte es el claustro románico, aunque la visita nos ofrecerá otras muchas cosas: la farmacia, la iglesia de neoclásica planificada por Ventura Rodríguez o el museo en donde se encuentran restos visigóticos, mozárabes, románicos, etc.

 

MADERUELO:

(Población a 31,8 Km. de La Vid).  El transcurrir del tiempo ha dado a Maderuelo un creciente atractivo, por su encanto como Villa amurallada rodeada de un espacio natural difícil de encontrar en nuestro mundo moderno y urbano. Villa monumental, edificada sobre un alargado espolón rocoso, para dominar los meandros del Riaza en su descenso hacia el Duero. Aunque poblada con anterioridad, fue el Medievo el que dejó su más profunda huella. Reconquistada a comienzos del siglo XI, pasó a formar parte de la primera línea defensiva de la margen izquierda del Duero. Esta época nos legó sus murallas y trazado sinuoso de callejas y plazuelas. Igualmente medievales son los origenes de varios templos, aunque fueron adaptándose a los gustos artísticos posteriores.

 

SAN ESTEBAN DE GORMAZ:

(Población a 26,1 Km. de La Vid). Es un pintoresco municipio castellanoleonés situado en la provincia de Soria (España) a 854 m. de altitud. En él han tenido lugar acontecimientos de destacada relevancia debido a su  situación estratégica a orillas del río Duero, divisor de tierras musulmanas y cristianas en tiempos remotos. Fue el propio Cid  quien, después de innumerables batallas, expulsó definitivamente a los musulmanes de la Villa en el siglo XI. «Aquí Castilla cambia de color, el paisaje se torna cálido y muestra limpios horizontes a su paso, interrumpidos sólo por la majestuosidad del Duero que los atraviesa mansamente…» La Villa sanestebeña se muestra reluciente tras la consecución del máximo galardón que en materia de turismo se otorga en Castilla y León: el “PREMIO C”, que viene a ratificar uno de los activos más importantes que posee esta población: su patrimonio, pero no sólo artístico y monumental, sino también histórico y cultural.

 

BURGO DE OSMA:

(Población a 39,5 Km. de La Vid). Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico Artístico por el Decreto 147/1993, de 24 de Junio, de la Junta de Castilla y León, es la culminación de un proceso de asentamientos humanos que tienen su origen en Úxama, ciudad arévaca y luego romana, que fue la base para la fundación de Osma, al borde del río. El yacimiento posee un aula arqueológica in situ y otra en el Centro Cultural San Agustín.   Tras la restauración episcopal después de la dominación musulmana, al elegir el obispo Pedro de Bourges (San Pedro de Osma) como sede catedralicia un monasterio situado en la orilla izquierda del río Ucero en el año 110, se formó El Burgo de Osma, que cumplió su IX Centenario en el año 2001.


Preguntas Más Frecuentes:

 

1 ¿Cuánto dinero hay que darles a los acampados, para los quince días? Como máximo 30 € para mayores y 20 para pequeños en billetes de 5 €. o monedas.

 

2 ¿A quién se da el dinero? A su monitor de grupo una vez que lleguen a La Vid.

 

3 ¿A quién se dan las medicinas que precisen el acampado o cualquier tipo de documento que falte? A la doctora del campamento y enfermeras del mismo una vez se llegue a la Vid.

 

4 ¿Cuál es la empresa responsable de las comidas del campamento? ALCESA, empresa que lleva la alimentación de la mayoría de los colegios de agustinos de nuestra provincia.

 

5 Si algún niño necesitara algún régimen especial… alérgico al gluten, lactosa…, ¿A quién hay que decírselo?  Hay que indicarlo en la ficha médica y en la reunión que tengamos en cada colegio.

 

6 ¿Quién dará las medicinas a los niños que lo precisen? Los encargados de botiquín, previa autorización paterna.

 

7 ¿Tienen sábanas en el albergue o en cualquier otro campamento? No, los chicos duermen en su saco de dormir en cualquiera de las zonas del campamento. Los colchones irán con una funda.

 

8 ¿Qué tipo de saco se recomienda? Uno normal, de entretiempo, no van a dormir a la intemperie. Tipo Decatlón es suficiente.

 

9 ¿Es necesario aislante? Sí, dormirán en la población Langa de Duero, en el polideportivo, y el aislante siempre protege del frío del suelo. En las tiendas, es imprescindible.

 

10 ¿Hay que llevar mochila? Una mochila pequeña para las excursiones y una mochila o maleta grande para la ropa.

 

11 ¿Qué ropa deben llevar los acampados? Sobre todo ropa de trote, camisetas de propaganda, chándal del colegio.

 

12 ¿Alguna prenda especial? Zapatillas tipo baloncesto para cubrir el tobillo, andan corriendo todo el día, y el terreno es desigual, también es estupendo un pañuelo para el cuello, suele hacer frío por las noches y les protege.

 

13  ¿Qué protectores se recomiendan para la piel? Allí hace mucho sol, es necesaria una crema protectora de alta graduación.

 

14 ¿Hay piojos? Allí no, estos incómodos huéspedes suelen aparecer porque alguien los lleva. Por eso conviene llevar el pelo corto, tanto para niños como para niñas y asegurarse de estar desparasitado unos días antes de ir al campamento.

 

15 ¿Conviene marcar la ropa? Sí, suelen tener prendas repetidas entre tantos.  La marca más utilizada son sus iniciales o apellidos.

 

16 ¿Se nos llamará si hay alguna incidencia? Por supuesto, tanto si el niño se encuentra mal y echa mucho de menos a sus padres como si hubiera algún tema médico.

 

17 ¿A qué hora hay que llegar el DÍA DE PADRES? A partir de las 11.30 es buena hora.

Horarios:
  • 11:30    Atención a las familias.
  • 12:30   Eucaristía con las familias.
  • 14:00   Comida en la isla.
  • 16:30   Actividades con padres.
  • 17:00   Salida del autobús de regreso con los acampados que no regresen con sus familiares.
  • 19:00   Cierre de la actividad

 

Por favor, lea detenidamente esta información si desea llevarse a su hijo del campamento. Tenga en cuenta las siguientes indicaciones:

– Asegúrese de informar al monitor de su hijo antes de recogerlo.

– Por motivos logísticos le rogamos no recoja a su hijo antes de las 12 de la mañana.

 

¿Qué traer?  Aunque lo más importante son ustedes y sus hijos, no conviene olvidarse de:

– Algo de comida para compartir. Aunque el campamento invita a algunos entrantes, paella y sangría, normalmente cada familia suele traer algún aperitivo, pan y/o postre para compartir entre todos.

– Platos, vasos, cubiertos, sillas y mesas plegables. Debido al gran volumen de personas que nos juntamos, en varias ocasiones nos hemos quedado cortos de sillas y mesas, si disponen de sillas o mesas plegables les recomendamos que las traigan.

– Ropa cómoda y deportiva. Normalmente el campamento organiza el tradicional partido de fútbol monitores contra padres y alguna Gymkhana para padres e hijos. Tanto si tiene intención como si no (por si acaso) de participar en estas actividades les recomendamos vengan vestidos apropiadamente.

– Buen ánimo y ganas de divertirse.

 

18 ¿Cuánto tardan en los viajes? De Madrid a la Vid, unas dos horas. El trayecto a Santander, es de cuatro horas. Hay que tener en cuenta las indicaciones de tráfico sobre las paradas con menores.